¿En qué se parecen el Spectrum al SEAT 600? Ambos modelos eran pequeños, simples y la competencia ofrecía productos mucho mejores. En cambio, eran mucho más baratos, fiables y lo mejor de todo: siguen todavía ocupando una parte muy importante del corazón de sus propietarios.
La analogía entre un coche utilitario y un microordenador no es tan disparatada como pueda parecer a primera vista. Ambos abrieron sus respectivos mercados al público español. El 600 posibilitó el empuje de la industria de la automoción y sus componentes en nuestro país y el Spectrum trajo por primera vez la informática a muchos hogares. Si bien, Fiat con su nuevo Fiat 500 que se pondrá a la venta este año realizará un “homenaje” modernizado a su producto licenciado en España por la SEAT, del Spectrum no se fabricarán más unidades. Pero no hace falta, Internet se ha convertido en el nuevo campo de acción de los “spectrumaniacos” y gracias a los miles de emuladores que hay disponibles para ordenadores, en las páginas de Internet de dedicadas a este microordenador se puede encontrar nuevos programas y juegos que funcionan para este simpático ordenador producto del negocio de Sir Clive Sinclair.
El principal motivo del enorme éxito del ZX Spectrum tanto en nuestro país como en el mercado europeo, sin duda se debió a su buen precio, accesible a la mayor parte de las economías domésticas que no podían permitirse la adquisición de un sistema PC de IBM, hasta entonces limitado al mercado empresarial. Además, el PC no era rival para el Spectrum, porque si bien, la máquina de IBM era mucho más potente y versátil que la de Sinclair, carecía de la mejor arma del pequeño Spectrum: los videojuegos.
A propósito de jugar
Realmente, el Spectrum fue la primera “consola” de videojuegos con ventas millonarias. Atari tenía sus sistemas de videojuegos conectables a la televisión, había multitud de pequeños sistemas portátiles con un único juego en su interior y la competencia del Spectrum, léase Amstrad, Commodore y en menor medida en España, los MSX disfrutaban de un buen y variado catálogo de juegos. Pero ninguno llegó a la popularidad del Spectrum y sus buenos índices de ventas, y también de piratería.
Este amor por los juegos del Spectrum posibilitó que muchos usuarios se interesaran en la programación para realizar sus propios juegos. Nunca en España se crearon tantos estudios de desarrollo de videojuegos, incluso en la actualidad estamos muy lejos de los buenos tiempos del Spectrum, donde los pocos medios se suplían con mucho talento e imaginación como los productos de Dinamic, genial el Abu Simbel, o los clásicos Sir Fred o sin duda, el mejor juego desarrollado nunca en nuestro país, La Abadía del Crimen, con el permiso de Commandos. Con el tiempo, todos estos desarrolladores de juegos evolucionaron hacia otros mercados más actuales. Muchos responsables de proyectos de las tecnológicas españolas tienen mucho que agradecer al Spectrum por su amor a la informática.
El Spectrum y muchos más
El Spectrum se puso a la venta el 23 de Abril de 1982 y es una lástima que se haya hecho “poco ruido” de sus 25 años de existencia. Es un ordenador al que le debemos mucho a pesar de sus escasas capacidades técnicas, vistas desde ahora, pero en su época fue toda una revolución.
El corazón del Spectrum era un microprocesador Z80 de Zilog, compañía especializada en semiconductores y que todavía sigue fabricando la familia Z80 como componente en tacómetros, microondas y sistemas de seguridad y vigilancia. Tenía una velocidad de 3,5 Mhz, una memoria ROM de 16 Kb y configuraciones de RAM de 16 K y de 48 K, e incluía una versión propia del lenguaje BASIC, que como su nombre indicaba era un buen inicio para dedicarse en el difícil arte de la programación.
Nada más nacer el Spectrum, tuvo que luchar contra su competencia e incluso contra clónicos de sí mismo. Los diseñadores principales del Spectrum, tuvieron ciertas desavenencias con Sir Clive Sinclair, el dueño de la compañía, y crearon la suya propia con el modelo Júpiter, casi idéntico al Spectrum, distinguiéndose por su carcasa blanca. El Júpiter fue un fracaso y sólo ha quedado como una curiosa anécdota en la historia.
El Commodore 64 fue un peligroso rival para el Spectrum, ya que era más robusto y tenía mejores prestaciones, sobre todo gracias a sus cualidades sonoras, evidentemente era también más caro.
No obstante, el éxito de ventas del Spectrum permitió que evolucionase a modelos más avanzados desde el inicial con teclado de goma. Así nació el Spectrum 128K y que fue fabricado por Investrónica, la distribuidora oficial del Spectrum en España en 1985 y que le daba un aire mucho más profesional al ordenador.
De todas formas, a Sinclair no le iban bien los negocios, su ordenador para oficina QL produjo muchas pérdidas, así como los sistemas de transporte individual que fabricó. Sí, el señor Sinclair era todo un visionario y su genio le llevó a la gloria y a la ruina. El resultado fue que la compañía Sinclair se vendió a Amstrad y con la venta, se realizaron las últimas versiones del Spectrum con los modelos +2 y +3. Este último incluso incluía una unidad de disco de 3”. Gracias a sus mejoras técnicas, el Spectrum siguió manteniéndose en el mercado a pesar de la aparición de las primeras máquinas orientadas especialmente a los juegos y la multimedia, léase Commodore Amiga.
Con la aparición del Amiga que se ganó la confianza de los usuarios más avanzados, y sobre todo con los primeros PC que incluían tarjeta gráfica VGA y un mercado potente de juegos, empezó el declive del Spectrum que dejó de venderse en 1992. 10 años de existencia en el mercado de la informática y que ha dejado una huella imborrable en muchos. De ahí, la enorme profusión de páginas web sobre los juegos y la historia de este pequeño ordenador o de emuladores que desde cualquier ordenador con plataforma X86 permite jugar las maravillas que se crearon para este pequeño Speccy, como muchos le llamaron cariñosamente.